INCENTIVANDO EL DIÁLOGO


By gvidalb - Posted on 25 Abril 2010

La revista TIME en su volumen 144 del cuatro de julio de 1994 ya vaticinaba lo siguiente: “He aquí la semilla de un cambio revolucionario; Internet es un medio de doble vía. Aunque se accede a través de una pantalla brillante, no es como la televisión. No es comunicación de uno a muchos, sino que de muchos a muchos. Tampoco funciona con receptores pasivos de mensajes. Y, algunas veces, se producen reacciones negativas a la publicidad personalizada”.

Iniciar un diálogo sin ser invasivos puede resultar lo más complicado al momento de querer interactuar con los usuarios. Lograr la confianza y participación de éstos puede resultar ser una tarea titánica para la empresa.

Concientes de que estamos viviendo la época de la sociedad de la trasparencia, esta es la primera premisa a tomar en cuenta al momento de buscar iniciar una conversación. El engañar no es una opción si lo que buscas es generar un diálogo constante y en donde buscas que los usuarios también hablen con la verdad para poder obtener un buen feedback.

Junto con la trasparencia hay que lograr entregar un valor agregado, por lo que es tiempo de escuchar a los usuarios y saber que es lo que necesitan. Se trata de dar respuesta a sus reales inquietudes, de aportarles lo que realmente buscan.

Otro concepto a tener en cuenta es la participación. Es fundamental generar los espacios adecuados para que los prosumers puedan participar activamente de la conversación. Hay que entender que el usuario que participa es uno que está constantemente bombardeado de información, que existirán sujetos que saben más que la organización y que son más inteligentes, por lo que reconocerlos estimulará su participación.

Puede resultar contradictorio, pero aún es común ver acciones offline para incentivar la participación online de los usuarios. La más común es ver como cada publicidad que vemos en la calle “incentiva” a visitar una página Web corporativa para buscar más información o participar de alguna actividad.

Otra forma de iniciar las conversaciones es a través de “juegos” o concursos donde se invita, inicialmente offline, a visitar el portal corporativo donde se lleva a cabo la actividad. Con estas técnicas se logra que un número importante de clientes visiten la página Web, pero esto no es suficiente si lo que buscas es generar participación. Termina la campaña y finaliza la conversación.

Si esta es una campaña que tiene en su estrategia final el lograr congregar a un número inicial de clientes para incentivarlos a iniciar un diálogo constante, es una buena manera de congregar a la gente. Hay que lograr llamar la atención, pero más importante y difícil lograr mantener esa atención.

El humor es también una forma natural de iniciar una conversación. En un mundo de constantes presiones, de un bombardeo constante de información (requerida o no), el humor es bien recibido. Un buen video o una campaña que genere sonrisas entre los usuarios generarán viralización del contenido y una búsqueda por parte de los usuarios de más información.

Mensajes cortos, directos y que contengan información relevante para el público target, es otro punto sumamente importante al querer iniciar una relación con los usuarios. No aburrir ni marear es básico para conversar.

La forma en que se inicie el diálogo con los usuarios dependerá, finalmente, de la estrategia inicialmente pensada. También dependerá de la apertura buscada por la empresa y de las redes que se quieran establecer. Cada campaña, cada diálogo que se inicia es un nuevo desafío que requerirá de nuevas ideas para motivar inicialmente la conversación y luego para mantener en el tiempo el diálogo con los usuarios.

Hay que disponer de una cultura organizacional para abrir canales de comunicación, de una buena estrategia de marketing que integre las conversaciones y tener claro que la participación y la trasparencia son claves al momento de iniciar una conversación.